A menos de dos horas de Ciudad de México, Val’Quirico construyó una identidad propia: arquitectura de inspiración toscana, calles pensadas para caminarse y una oferta de restaurantes, viñedos y hoteles boutique que crece cada temporada.
El destino, que forma parte de la oferta de pueblos con encanto del eje Puebla-Tlaxcala, vive sus mejores momentos al atardecer, cuando se encienden las luces de las plazas y las terrazas se llenan de visitantes que llegan desde la capital y de Puebla.
Experiencia de fin de semana
Lo que recomendamos: llegar temprano para recorrer las galerías y tiendas de diseño, comer en alguna de las terrazas de la plaza principal y quedarse a la sobremesa nocturna. Los fines de semana con eventos el lugar se llena, así que conviene reservar hospedaje con anticipación.






