La promesa es tentadora: escribir “quiero cinco días por el centro de México” y recibir un itinerario completo. En Turismo Inteligente pusimos a prueba tres asistentes de inteligencia artificial con el mismo encargo, el mismo presupuesto y las mismas fechas.

La experiencia

Las tres herramientas generaron itinerarios en segundos, pero la calidad varió: una destacó por precios y horarios verificables; otra por propuestas originales fuera de lo común; la tercera, por integrar mapas y tiempos de traslado realistas.

Lo mejor

La velocidad, la capacidad de comparar opciones y las sugerencias de restaurantes y experiencias locales. Las tres detectaron correctamente distancias y temporadas.

Lo que puede mejorar

Los horarios de atracciones y los precios deben verificarse siempre: encontramos discrepancias en tarifas y en días de cierre de museos. Ninguna IA sustituye —todavía— la confirmación directa con el proveedor.

Veredicto

La IA ya es un excelente copiloto para planear, comparar y ahorrar tiempo. Pero el criterio humano sigue siendo insustituible: úsala como punto de partida, no como palabra final.